De olimpiadas chinas, reventa y capitalismo
Al parecer, en las olimpiadas (me abstengo de decir Juegos Olímpicos, porque me da la gana) es difícil regatear en la reventa. La explicación que dio un chino al enviado es:
Su orgullo no le permite venderte la entrada por menos dinero del que cree que vale esa entrada
Dado que la reventa iba a ser perseguida y castigada, yo no me lo trago. ¿Orgullo? ¡Con lo buenos que son para vender los chinos! (Al menos en Madrid). Mi teoría no necesita de orgullo: el propio gobierno chino ha sacado a sus “agentes” a la calle a revender a un precio (fijo) las entradas, así que en todo caso las podrían vender más caras, pero más baratas… ¡ay como se entere el camarada Mao!
Y como tengo un problemilla para comentar por allí (se habrán contagiado), pues lo digo aquí (callado no me iba a estar).